A la vista de los profundos
desequilibrios y las graves injusticias que rodean el día a día de la
actualidad informativa, hace ya algún tiempo, adopté la decisión de emprender
una campaña de difusión a través de Internet, destinada a dar a conocer los
preceptos, ideas y valores recogidos en el texto de la Declaración Universal de
los Derechos Humanos.
La idea era consiste en dotar de instrumentos intelectuales que generalicen el conocimiento de los derechos básicos que asisten a todo ser humano por el mero hecho de existir, y hacer que ese conocimiento resulte claro y conciso. De hecho, si una cosa caracteriza a la Declaración: es precisamente la claridad y concisión de su articulado, claramente orientado a facilitar su comprensión por cualqier persona, independientemente de su nivel de formación.
Es cierto que el mero hecho de hacer que unas cuantas personas sean conscientes de sus derechos, no implica que automáticamente, esos derechos se vean respetados, pero sin duda, en alguna medida, contribuye a hacer de todo esto un mundo más justo.
Este proyecto de comunicación social funciona absolutamente sin ingresos por concepto de publicidad, en ninguna de las diferentes plataformas digitales en las que opera: páginas web, foros, listas correo electrónico, canal en Twitter y página, grupo y causa en Facebook.
Tengo el honor de comunicar que en la
página número 35 del
Apreciadas amigas y amigos,
El Gran Oriente de Francia, el
Gran Oriente de Bélgica, la Orden Masónica Mixta Internacional, el GOLAC, la
Gran Logia de Marruecos, la Gran Logia Universal de Francia y la Gran Logia
Femenina de Marruecos firmaron conjuntamente, el pasado 2 de octubre, el
siguiente documento:
Varias
fueron las razones que me llevaron a escribir estas líneas: en primer lugar,
por una cuestión de orden práctico: para evitar tener que repetir una y otra
vez la misma explicación; y en segundo lugar, porque creo que habrá quien
agradezca disponer de una versión de primera mano.