
Conferencia
pronunciada el martes, día 13 de abril de 2010, en el Aula Magna de la Facultad
de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de
Granada.
En primer lugar, me gustaría agradecer a la Asociación de Estudiantes Politeia su amable invitación a participar en estas Primeras Jornadas sobre Republicanismo Español; agradezco la oportunidad, porque además de brindarme la ocasión para deshacer algunos entuertos largamente labrados… además de permitirme evocar algunas obviedades que no por obvias, resultan de incuestionable actualidad… además de todo eso… siempre es preciso agradecer el privilegio de disponer de un buen pretexto para visitar la gente, el entorno y las tierras de Granada.
Aprovecho para saludar vuestra presencia y señalar que al término de mi intervención, dispondremos de algunos minutos para un turno de palabra, por lo que os invito a tomar nota de cualquier duda o impresión que se os ocurra durante la exposición, para poder plantearla en su momento.
Debido a la organización general de estas Jornadas y la inclusión de este acto en la programación de las mismas, su alcance temático se circunscribe al que señala el título de la conferencia, por lo que se excluye expresamente cualquier análisis posterior al golpe de Estado del 18 de julio de 1936.
Texto
de la conferencia pronunciada en el Centro de Creación Contemporánea “Espacio
Tangente”, de la ciudad de Burgos, el día 20 de marzo de 2010, en el transcurso
de un acto público organizado por la Asociación Claudio de Burgos, en el que
también intervino Víctor Villar.
En el día de hoy, en este
lugar que Unamuno describiera como “el templo de la Razón Crítica”, en pleno
corazón de Madrid, rendimos público homenaje a la memoria de un cargo electo…
hoy recordamos al exiliado que fue objeto de secuestro por parte los soldados
de Hitler, que se encontraban haciendo en Francia lo mismo que los de Franco
hacían en su propio país; recordamos hoy, a quien fue deportado al margen de
toda Ley, y entregado entre Hendaya e Irún, de terroristas uniformados a
terroristas uniformados, para conducirle a Barcelona y someterle a un simulacro
jurídico, seguido de un asesinato.
La Sección de Literatura del
