La bitácora de Jaume

Ir al contenido | Ir al menú | Ir a Buscar

viernes 13 Noviembre 2009

¿Qué cualidades debería tener quien ocupe la presidencia de la República Española?

Pienso que la persona que ocupe la Jefatura de Estado de nuestro país, debería contar con la voluntad del pueblo, expresada mediante elecciones auténticas y periódicas, dentro del marco de un régimen constitucional que ampare las libertades públicas, basado en la igualdad ante la ley; un Estado democrático y de Derecho, en el que todos los cargos públicos sean electos en un sistema de multi-partidismo libre.

La persona que ocupe la jefatura del Estado debería ser elegida o elegido por sufragio universal e igual y por voto secreto. Creo que debería tratarse de una persona honorable, sobre la que hubiera plena transparencia y libertad de prensa, debería ser revocable y estar sometida al imperio de la Ley, incluyendo la sujección a responsabilidad penal, con un escrupuloso respeto a los Derechos Humanos, un ansia infinita de paz, el amor al bien y el mejoramiento social de los humildes.

En cuanto a qué hacer con la familia Borbón, soy partidario de elevarles a la dignidad de ciudadanos de pleno derecho, y no eso que ahora mismo son. En serio: las y los republicanos trabajamos día a día para lograr que nadie sea menos que nadie, y eso implica que ningún ciudadano es más que los demás, por el mero hecho de su apellido. Borbón no es más que Ramírez, ni menos que López.

Continuar leyendo...

domingo 8 Noviembre 2009

Decálogo contra la guerra

1.º Todas las guerras son iguales: la prueba palpable del fracaso de la clase política.

2.º Jamás se debe confiar en una noticia relacionada con la guerra.

3.º Toda apología de la guerra es un crimen.

4.º Fabricar, vender o almacenar armas es un crimen y una peligrosa insensatez.

5.º Todo grupo de personas armadas inspira terror, nunca respeto, honor o valentía.

6.º Toda utilización de la violencia con fines políticos es terrorismo.

7.º Iniciar o mantener una guerra para satisfacer objetivos económicos es delincuencia común a gran escala.

8.º Los asuntos de la Cosa Pública deben permanecer alejados de todo credo religioso.

9.º Toda parte en conflicto está obligada a dialogar hasta conseguir la Paz.

10.º Siempre hay alternativas mejores a iniciar o mantener una guerra.

Continuar leyendo...

lunes 14 Abril 2008

¿Qué es la República?

¿Tienen razón los fascistas? ¿La República es una pasada etapa oscura, salvaje, asesina e ingobernable de rojos, masones, separatistas y antiespañoles? ¿Qué quieren los republicanos? ¿Desestabilizar España? ¿Destruir la democracia que tenemos desde 1978? ¿Se trata solo de cuatro paletos incultos que querrían asesinar a Su Majestad el Rey don Juan Carlos de Borbón?

La República es una forma de gobierno en la que nadie es más que nadie; donde todas las autoridades están sujetas a periódica elección y en la que el ejercicio de los poderes públicos se encuentra limitado a la responsabilidad ante los ciudadanos, al Derecho y la Razón.

La República es un modo de organizar los asuntos públicos, basado en las urnas, la separación y recíproco auto-control de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Un sistema basado en el respeto a los Derechos Humanos, en el que las armas no confieren el poder, sino únicamente la voluntad de la mayoría, culta e informada, expresada en paz y democracia.

En una República la autoridad no se fundamenta en el miedo, ni en las armas o la amenaza con el uso de las armas. En una República no puede haber poderes dinásticos, perpetuos, irresponsables o ilimitados: todo el mundo tiene alguien ante quien responder —sin espacios para la impunidad—. Además, todos los cargos electos son revocables por el propio electorado. En República nadie debería temer a su propio Estado… son más bien los gobernantes quienes deben dialogar, preguntar y respetar a la ciudadanía, empezando por asumir el carácter incuestionable de los derechos, libertades y garantías constitucionales que asisten colectiva e individualmente a todos los ciudadanos.

Continuar leyendo...

miércoles 28 Marzo 2007

Referéndum: ¿Monarquía o Democracia?

Un próximo referéndum debería servir para ratificar el texto de una nueva Constitución, una verdadera Carta Magna —no otorgada—, una vuelta a la democracia, perdida en 1939. ¡Basta de reformas continuistas! ¡Ruptura Democrática! ¡Contra la tiranía y la arbitrariedad! El oligarca preguntará “¿Más?”, y nosotros responderemos: “¡Vamos a cambiar de base!”. El pueblo tiene la palabra.

Del mismo modo que algunos de los mayores incendios tuvieron su origen en una diminuta chispa, los ciudadanos conscientes de nuestra clase estamos a tiempo de impedir que se nos instale una mentira en el ideario republicano. En contra de la opinión de quines afirman que sería conveniente realizar cuanto antes un referéndum acerca de la continuidad de Juan Carlos, invito a una reflexión más sosegada, a la luz de las consideraciones que a continuación me propongo exponer:

No conviene

La primera razón por la que afirmo que deberíamos oponernos a la idea de celebrar un referéndum para decidir sobre la continuidad del monarquismo, es que no es el momento, no conviene, no estamos preparados para ello. No es derrotismo, es crudeza. Y no es que albergue una falsa estrategia dilatoria, pero no quisiera que la precipitación nos hiciera caer en otro de los engaños urdidos por aquellos que tanto tienen que perder.

Continuar leyendo...

martes 10 Enero 2006

Argumentos contra la monarquía

¿Es legítimo el puesto de trabajo del ciudadano Juan Carlos Borbón?

No, porque fue designado por un delincuente, y su posterior refrendo popular se desarrolló bajo un ambiente general de miedo a un nuevo golpe de Estado. Además, no había posibilidad de votar un texto alternativo al oficial. Por otra parte, no podemos olvidar por que su condición persona armada, el ciudadano Juan Carlos Borbón debería mantenerse alejado de la política.

¿Es el ciudadano Juan Carlos Borbón nuestro mejor embajador?

No, porque una persona ajena al gobierno electo no debería inmiscuirse en los asuntos del Estado; además, se debe evitar que los mandatarios de otros países duden acerca de que es el interlocutor válido para relacionarse con España.

¿Es verdad que el ciudadano Juan Carlos Borbón apenas tiene poder?

No, según el apartado h del Artículo 62 de la Constitución Española de 1978, Corresponde al rey: El mando supremo de las Fuerzas Armadas. De lo cual cabe interpretar que en España, esa figura vitalicia y hereditaria ejerce el poder de un modo completamente discrecional. En cualquier momento, se puede decretar el estado de sitio o excepción, y hacer uso de la fuerza del Estado, que más allá de toda legitimidad y representación, descansa en la amenaza del uso de la fuerza.

Continuar leyendo...

jueves 3 Noviembre 2005

Contra la monarquía

Disertación sobre las paradojas con las que se encuentra la razón al buscar argumentos objetivos que justifiquen la pervivencia de la institución monárquica dentro de la realidad social de nuestros días. En su opinión, y pese a la polémica que este debate pueda suscitar, ha llegado el momento de cuestionarnos los pros y los contras mantener de una jefatura de Estado vitalicia y hereditaria, en el seno de un país occidental, en pleno S. XXI.

Vaya por delante que soy consciente del enorme apego que algunas personas experimentan por una causa que genera una idolatría tan irracional, que les impide siquiera la posibilidad de aceptar un debate crítico sobre la cuestión, es más, el mero cuestionamiento de la validez y vigencia del actual status quo desata su ira, máxime, si hablamos individuos de ciertos sectores de la sociedad, como los más ultra conservadores, la milicia, clases bien estantes o algunas de las personas que no pudieron acceder o completar los estudios básica. En efecto, en determinados sujetos, el sentimiento monárquico se manifiesta con una intensidad comparable al fanatismo deportivo o religioso, identificando esta forma de gobierno —y no cualquier otra—, como una expresión más de patriotismo nacional —relación muy lógica, habida cuenta de que la idea misma de la monarquía tiene mucho que ver con los conceptos de nación y deidad—. Pero es mejor no seguir por esta línea de razonamiento, que nos llevaría a la conclusión de que habitamos en una teocracia, lo cual no parece plausible.

Continuar leyendo...