El
pasado lunes, día 15 de octubre de 2012, en el marco de las “twittentrevistas”
o encuentros virtuales que desde hace tres años viene concediendo el
lehendakari (presidente del Gobierno Vasco) Patxi López, tuve ocasión de
preguntarle —y hasta en cuatro ocasiones obtener respuesta—, acerca de diversos
asuntos que tenían como denominador común: conocer el grado de interés del
Gobierno Vasco en la adopción de políticas orientadas a garantizar el efectivo
cumplimiento de los Derechos Humanos dentro de su ámbito de
competencias.
Jaume d'Urgell (PREGUNTA) Lehendakari, defender los Derechos Humanos significa garantizar la dignidad de la persona. ¿Qué se ha hecho y qué queda por hacer?
Patxi López (RESPUESTA) Es que la dignidad de la persona se garantiza con unos servicios públicos universales y de calidad, porque eso garantiza la igualdad de todos, frente a la vida y frente a la enfermedad, y por eso en Euskadi hemos mantenido unas líneas rojas para no recortar los servicios de Educación y de Sanidad; garantizar la dignidad se consigue también a través de unas políticas, unas prestaciones y unas ayudas sociales que tejan una red de solidaridad para no abandonar a nadie en la cuneta de una crisis.
de unos no se
construya sobre la
miseria de otros”
Garantizar la dignidad es intentar hacer entre todos una sociedad decente, en la que el progreso de unos no se construya sobre la miseria de otros, y creo que eso siempre es importante, pero en medio de una crisis lo es más, porque es el perfecto caldo de cultivo para que unos planteamientos neoliberales acaben cargándose en base a recortes permanentes. Esa esfera de lo público [es la] que garantiza la igualdad y la solidaridad de los más vulnerables en esta sociedad, efectivamente, eso significa defender dignidad y defender Derechos Humanos y es lo que hemos hecho en el País Vasco.
Jaume d'Urgell (PREGUNTA) Lehendakari, ¿cómo se explica la recuperación de la convivencia que ha experimentado la sociedad vasca en su primera legislatura?
Patxi López (RESPUESTA) Bueno lo primero que hemos recuperado es la Libertad, con la victoria sobre una banda terrorista, porque esto no es una concesión graciosa de ETA, ni nadie nos ha regalado nada. Nuestra libertad la hemos conquistado nosotros con treinta años de resistencia cívica, con un Estado de Derecho que ha sido efectivo y eficaz, con la dignidad de las víctimas, y con —como digo— una sociedad que puso pie en pared y le dijo a la banda terrorista que nunca iba a conseguir absolutamente nada mediante la violencia.
Ahora es cuando tenemos que ser capaces de consolidar la convivencia de vascos distintos, que tenemos ideas plurales y sentimientos de pertenencia diversos, y tenemos que intentar consolidar la concordia, desterrando —todavía— focos de odios, de rechazos al diferente, de intolerancias que después de más de treinta años de violencia siguen instalados en este país, y ahí tenemos que hacer un ejercicio, yo creo que entre todos, para extender principios éticos y valores democráticos al conjunto de la sociedad vasca.
de consolidar
la convivencia
y la concordia”
Yo creo que estamos encaminados en esa buena dirección, de eso en esta legislatura el Parlamento Vasco tenía una ponencia precisamente para avanzar en estas cosas: hemos avanzado en el Memorial de Víctimas, en el Instituto de la Memoria, porque a veces alguien cree que la memoria no es necesaria, y que tenemos que pasar esta página cuanto antes, pero no es cierto, la memoria de lo que ha sucedido en Euskadi se convierte: primero en un muro, para que no podamos volver hacia ese pasado en el que alguien cogía una pistola y mataba a una persona porque pensaba diferente; y segundo: se convierte también en los valores con los que construir una sociedad éticamente decente y no una sociedad amoral o inmoral, que es algo que no nos podemos permitir en Euskadi. Yo creo que ese es el trabajo que tenemos a partir de ahora: convivencia y concordia en Euskadi.

Mañana
comienza el 38 Congreso del Partido Socialista Obrero Español y hoy nos
acompaña en La Cámara Jaume d'Urgell, socialista con una amplia y conocida
actividad política, es un firme defensor de los Derechos Humanos y busca de
forma activa la promulgación de la República. Hablamos con él del Congreso
Federal del PSOE, de las funciones de este partido en la oposición, del
Concordato con el Vaticano, de los derechos recortados en España, de cultura y
de la tregua de ETA.