
The
Gay Pride Parade, celebrated last Saturday July 3, 2010, in Madrid (spain), was
officially dedicated to defending the rights of transgender
people, I totally agree this purpose.
However, other claims were also granted their own space, as the blame to Iran by the death sentences handed down against homosexuals last year.
Remembering Mahmoud Asgari (in Persian: محمود عسگري), Ayaz Marhoni (in Persian: عياض مرهوني), Nemat Safavi (in Persian: نعمت صفوی) & hundreds of women and men that will remain forever unknown to international public opinion. In his memory, helped by Eliseo Ocaña and Woodi Forlano, I went to the Gay Pride Parade with a body painting of the flag of Iran, accompanied by a banner and a hangman's noose around my neck.
Make no mistake: it is not against Islam & let alone against Iran. It is plain and simple: I did it against hatred, for the right to exist and the freedom to love and be loved.
Currently, in 2010, there are still 76 countries that consider homosexuality a crime, and some, such as: Iran, Mauritania, Saudi Arabia, Sudan, United Arab Emirates, Yemen and parts of Nigeria and Somalia is punishable by death penalty.

Una vez más, la tortura vuelve
a ser el indeseable protagonista de una actualidad que se ceba con los más
débiles. Crímenes de lesa Humanidad cometidos al amparo de nuestra arrogancia,
pesadilla inconcebible que continúa presente entre las páginas de un periódico
que jamás verá la luz. El miedo, el instrumento preferido para imponer cosas
imposibles de votar.
En la tarde-noche del pasado sábado
día 13 de febrero de 2010, cinco de siete autobuses de la
MADRID. Ayer se
conoció el contenido de la sentencia del juicio contra el activista que hace
dos años, sustituyó la bandera nacional por la republicana en un edificio
público. En el fallo, el juez Francesc Ferrer i Pujol, titular del Juzgado de
Primera Instancia núm. 5, de lo Penal en Madrid, absuelve al acusado del delito
de «desórdenes públicos» que le imputaba la Fiscalía, al entender que en
ningún momento se trató de una acción violenta; condenándolo no obstante,
al pago de siete meses de multa —que a razón de 6 euros diarios, resulta en:
1.260 euros—, al encontrarle culpable del delito de «ultrajes a España».
Reflexión en memoria de 