En defensa de Unidad Cívica por
la República, frente a la campaña de difamación orquestada por la derecha, en
contra de los manifestantes que protestaron ante los neoliberales
ultraconservadores Granados y Güemes, durante una de las inauguraciones
institucionales que coinciden con la campaña electoral.
Estamos en el primer fin de semana de campaña electoral, y una de las noticias más destacadas que podemos encontrar en los principales medios de prensa, es la que nos habla del supuesto intento de agresión que habría protagonizado un grupo de manifestantes descontrolados, contra Francisco Granados y Juan José Güemes, miembros del gobierno autonómico de Madrid y dirigentes ambos del Partido Privatizador (PP).
Los responsables de comunicación del partido del bando nacional, habrían difundido sendas notas de prensa, en las que primero habrían 'informado' de "violentos disturbios orquestados por el dirigente socialista Tomás Gómez, alcalde de Parla", para —posteriormente—, abordar de lleno la versión anti-republicana, según la cual "un grupúsculo de republicanos habría intentado agredir a dos consejeros de Madrid".
La realidad es bien distinta: no hubo agresión ni intento de agresión; en toda su historia, ni Unidad Cívica por la República (UCR), ni ningún otro colectivo o asociación integrante de lo que podríamos llamar el Movimiento Republicano, han alentado u organizado ni un solo acto violento; por su parte, UCR, en tanto que asociación cultural independiente, nunca se ha sometido al mandato del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), ni tampoco al de Izquierda Unida (IU); además, ni el PSOE ni IU cedieron infraestructuras para preparar el material de propaganda, como afirman los difamadores de la calle Génova.
Algunos periódicos publican hoy una
carta de felicitación enviada por el presidente del gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, al hijo mayor del cómplice y sucesor de Franco: Felipe
Borbón, un militar igual que al igual que su padre, pretende acceder a la
Jefatura del Estado sin concurrir a elecciones.
Con todo en
contra, hoy nos hemos manifestado por Carlos, por todxs, contra el fascismo.
Carlos tuvo mala suerte: tras resultar asesinado a manos de un neo nazi,
prensa, gobierno y centrales amarillas se han encargado de rematarle una y otra
vez. Carlos era un antifascista, por eso molesta su Memoria.
Sobre la multiplicidad
de organizaciones que abogan por la defensa de la República y los roces que se
producen entre ellas, producto de una convivencia que muchas veces se ve
afectada por factores ajenos, de coyuntura política. Llamamiento a la
unidad.
¿Cómo se atreve el
cómplice de Franco a tutear a un presidente electo? ¿Puede un militar
inmiscuirse impunemente en asuntos de política exterior? ¿Qué intereses
defiende el autócrata? ¿Qué es lo que el franquista coronado no quiere que
escuchemos? Bien, he aquí la respuesta: no nos da la gana callar, porque
estamos cambiando el mundo de base.