¿Seres humanos prohibidos?
Por Jaume d'Urgell el viernes 25 Septiembre 2009, 09:51 - Artículos de opinión - Enlace permanente
Estas no serán unas palabras fáciles. Sé bien que horas después de escribir esto, perderé algunas decenas de ‘amistades digitales’, y creedme si os digo que lo lamento, pero lamentaría más avergonzarme de mi silencio, por lo que no me queda otra alternativa que decir las cosas como son.
Hay noticias que incomodan al poder establecido; verdades que —aún siendo ciertas—, producen desasosiego en la vista y el oído de algunos políticos malacostumbrados a moverse únicamente en el terreno de lo “plausible”.
Una de esas noticias, recientes, públicas e irrefutables, es la reforma de la Ley de Extranjería acometida esta semana en España: una reforma antihumana, ignominiosa y de un flagrante carácter injusto: contraria a la letra y el espíritu de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, opuesta a la Constitución y al sentido común… pero Ley, a fin de cuentas.
Con franqueza: no comprendo cómo la policía de un país que tiene a un inmigrante en la Jefatura del Estado, se dedica a organizar monterías de seres humanos en el centro de su capital administrativa; no entiendo cómo puede alguien pretender que una persona trabajadora nacida más allá de unas líneas que son mentira, no merece ser atendida por la Sanidad Pública; no entiendo cómo un país de emigrantes puede odiar a los inmigrantes; no logro entender por qué, muchas administraciones públicas fomentan la aparición de guetos, la falta de integración y la estratificación de la sociedad en base a criterios ultrajantes para la conciencia de la humanidad.
Ayer mismo, en mi ciudad, pude ver con mis propios ojos cómo un par de efectivos del Cuerpo Nacional de Policía procedían a la identificación y posterior detención selectiva de personas, en base al color de su piel.
Hace apenas 15 días, pude ver cómo un grupo grande de efectivos de la policía municipal de Madrid, realizaba una cacería de seres humanos de origen africano, en plena Puerta del Sol, valiéndose de agentes de no-uniformados, efectivos motorizados que actuaban con gran temeridad entre aceras repletas de viandantes y corte sincronizado de calles. También en esta ocasión, el criterio de discriminación entre “personas normales” y “sospechosos detenibles” era el color negro de su piel.
Esta situación me ofende como vecino de Madrid, como español, como europeo y como habitante del planeta. Esta situación debe ser denunciada. Esta situación debe terminar.
Es preciso crear departamentos específicos de lucha contra la discriminación racial, cultural, religiosa y social en el seno de las Administraciones Públicas. Urge revocar cualquier instrucción racista. Es necesario aumentar los recursos y las competencias del Defensor del Pueblo y organismos humanitarios de similares características, para acabar con esta lacra de vergüenza institucional.
Vincular el crimen o la crisis económica con la inmigración es radicalmente falso: la realidad es que la inmigración nos enriquece a nivel cultural y económico.
Ninguna persona es más digna que las demás. Nadie vale menos que nadie. No existen razas superiores. Nadie puede ser ilegal, alegal o irregular. Ningún ser humano puede ser ni estar prohibido.
Implícate. Lee. Reflexiona. Actúa. Comunica.
¡Salud y República!
Jaume d'Urgell
responsable@dudh.es
http://dudh.es

Comentarios
buen artículo, Jaume...
valiente, teniendo en cuenta el ámbito en el que te mueves políticamente.
obvio, teniendo en cuenta la realidad y los DDHH.
sigue así. un saludo, compañero.
Hola Jaume,
me ha gustado tu artículo. Llevo aquí 21 años y aun me preguntan: "pero, los japoneses no son tan altos como tú. ¿Por qué eres tan alta?
La gente tantea o juzga las cosas con las diferencias, tal como ven. Es muy triste.
No obstante, tampoco puedo caminar por la calle con una etiqueta manifestando: estoy totalmente integrada en este país: pago los impuestos, y me quitan IRPF, hago el Renta anual, y tal, jajaja. Ir en metro es una locura con mi aspecto. Me han detenido varias veces para que demuestre mi situación.
Por otra parte, hay gente de fuera que pasa de todo de las normas y costumbres de un país (localidad, etc.) donde vive.
Soy viviente de un Plantea llamado Tierra.
Espero que todo el mundo sea un poco más comprensivo con los demás, sin alterar las cosas. Queremos ser más amables con otras seres vivientes en este planeta...
Gracias por tu artículo.
Saludos,
LJMALDM
Igual pierdes algún amigo digital, pero has ganado otros.
Jaume: realmente te felicito por tu declaracion sobre los inmigrantes. Como argentino que soy, pero tambien como descendiente de espa;oles (no me anda la enie), siento pena por la conducta de cierta gente de esos paises (espa;a e italia, sobre todo) ya que no entiendo porque el pedido de papeles (sobre todo) a latinoamericanos, asiaticos, africanos y demas, y no ocurre lo mismo -por lo que he oido- con ''visitantes'' de paises tales como EE.UU, Australia, Canada, etc. Creo que ciertas personas en Europa -entiendase que me refiero a aquellos con poder de decision- deberian recordar que latinoamerica (hablo de esta tierra xq es el caso que mas conozco) mas de una vez ha ayudado a emigrantes europeos que lamentablemente han tenido que abandonar sus tierras, o es que ahora hay ciudadanos de primera clase y ciudadanos de segunda?
Bueno, llevo años escuchando que la inmigración nos enriquece culturalmente y sin embargo no sé en qué consiste ese enriquecimiento cultural. Económico sí, pues me gustaría saber qué hubiera sido de los empresarios de éxito que vemos hoy sin la mano de obra baratísima de la inmigración de la que se han aprovechado o bien a la que se le vendieron pisos-establos por auténticas fortunas que les obligaron a endeudarse. Más bien ha sido una inmigración económica pues no veo otra influencia.
Es tan bonito todo lo que dices que es sólo eso: bonito. De ahí no pasa, no lo rematas. Hay policía que persigue a los inmigrantes y hay administración que expulsa y deporta... ¿se mueven acaso solas esas fuerzas?. Hay todo un Estado que ejerce el miedo, lógicamente a mí no me van a deportar de mi país, pero sí hay otros mecanismos para someterme.
Así que podemos atacar la raíz o continuar cantando alegres canciones parroquiales.
Narciso, disculpa pero discrepo. Fíjate que lejos de quedarme en un vago lamento improductivo, propongo alguna acción: Es preciso crear departamentos específicos de lucha contra la discriminación racial, cultural, religiosa y social en el seno de las Administraciones Públicas. Urge revocar cualquier instrucción racista. Es necesario aumentar los recursos y las competencias del Defensor del Pueblo y organismos humanitarios de similares características, para acabar con esta lacra de vergüenza institucional.
También a los nudistas nos intentan meter en guetos llamados playas nudistas.
Suscribo lo de "no logro entender por qué, muchas administraciones públicas fomentan la aparición de guetos, la falta de integración y la estratificación de la sociedad en base a criterios ultrajantes para la conciencia de la humanidad", en este caso la criminalización del cuerpo humano.
Te copio una nota sobre este tema de la inmigracion.
Europa cerrada
Parece bastante hipócrita la tenacidad con que Europa procura evitar la llegada de inmigrantes africanos, cuando no son otra cosa que el residuo patético de sus correrías coloniales de varios siglos.
¿Acaso espera Europa que luego de centurias de saquear África despojándola de su cultura, de sus recursos materiales y humanos, de inyectarla con su fiebre perniciosa de consumo, vaya a poder encarar el nuevo milenio como una suerte de castillo artillado y compacto en cuyo interior todos son felices mientras fuera cunde el hambre y la desesperación?
En el cuento de Edgar Allan Poe 'La máscara de la muerte roja' se simboliza la futilidad del intento del príncipe de encerrarse en su palacio a dar fiestas hasta que pase la peste. La muerte acabó entrando igual. Europa es rica gracias, en buena medida, a todo lo que se llevó de África.
¿Esperan acaso que los africanos hambrientos se queden padeciendo la miseria de sus latrocinios mientras las sociedades europeas disfrutan de altos estándares de vida? ¿Creen que es tolerable que quien los robó, mató y violó centenariamente se avenga a pontificar y a darles lecciones sobre moral internacional y derechos humanos?
¿No recuerdan, ingleses, las masacres de Kenya; los despojos de Rodhesia?
¿No recuerdan, franceses, cuánto robaron de Dakar y de Costa de Marfil?
¿No recuerdan, alemanes, los campos de concentración de Namibia y los cráneos del pueblo herero diezmado que aun conservan en el Museo de Medicina de Berlin?
¿No recuerdan, belgas, sus atrocidades en el Congo?
¿No recuerdan, portugueses, sus excavaciones depredadoras en busca del oro de Angola, sus cacerías de esclavos en Mozambique?
¿No fue vuestra codicia y vuestra fatuidad, europeos, lo que regó de tanta sangre de niños inocentes a los diamantes de Sierra Leona?
Y ahora se permiten el airado lujo de repeler estas barcazas de desesperados, de encerrar y de deportar a los fugitivos que anegan sus costas y afean sus glamorosas playas mediterráneas.
Si Europa fuese consecuente con sus propias políticas de derechos humanos tendrían que acoger con los brazos abiertos a los africanos y suplicarles perdón de rodillas, ofreciéndoles compartir algo de lo que se llevaron de sus tierras.
Y lo curioso es que estos abanderados de la angustia no piden lo que les correspondería, la devolución de lo que les pertenece.
Apenas piden las migajas de una limosna, vender baratijas en las plazas, repartir diarios o limpiar automóviles.... Y aun así no los quieren
Demasiado doloroso el espectáculo, demasiado triste que en el centro de vuestra gran civilización se muestren los rostros oscuros de las víctimas que la hicieron posible.
Vuestra ceguera es admirable, vuestra hipocresía criminal, vuestra bajeza formidable.
Mediten largamente sobre lo que están haciendo europeos.
Ustedes, hacedores de historia, serían por demás estúpidos si olvidasen sus enseñanzas.
Todo el poder de Roma no impidió su caída a manos de los bárbaros hambrientos de la Germania y del Tártaro
Toda la majestad de Britannia se derrumbó sin atenuantes antes las masas hindúes encendidas por un hombrecito de apariencia insignificante y de corazón inmenso.
Despierten de su sueño torpe y de su fantasía narcótica.
¿Cuánto más creen que podrán fingir no escuchar?'
Europa desea permanecer cerrada mientras una África saqueada se desangra...igual que nuestra América Latina...igual que el Oriente de segunda...
No puedo aceptar que tanta belleza en las artes haya surgido de corazones duros...
Seguramente Europa abrirá su corazón, sus puertas...
Seguramente aprenderemos algún día a tratarnos todos los seres humanos como iguales, porque si no fuera así, estaríamos aceptando los distintos genocidios ocurridos a lo largo de la historia como hechos normales...
Gentileza, Maria Marta Josefina
VidaPositiva.com ( Madrid - Buenos Aires )
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