La odisea de la discapacidad
Por Jaume d'Urgell el martes 16 Febrero 2010, 11:40 - Crónicas y noticias de actualidad - Enlace permanente
En la tarde-noche del pasado sábado
día 13 de febrero de 2010, cinco de siete autobuses de la Empresa Municipal
de Transportes de Madrid se negaron a transportar a dos personas con
discapacidad, dejándolas en tierra, con temperaturas inferiores a los
5°
Eran las 19:51 horas del 13 de febrero de 2010, las temperaturas no sobrepasaban los 5 grados y el ir y venir de rostros abrigados, los ceños fruncidos y el frotar de manos, completaban la inclemencia de un típico paisaje de invierno en los aledaños de la madrileña Puerta del Sol.
Mas, tras el anochecer melancólico, los disfraces de carnavales y el ajetreo de las compra-ventas de San Valentín, quisiera denunciar las circunstancias que rodean a dos grandes personas sencillas: él, Víctor V.E., sonriente, enamorado e ilusionado, de 33 años; y ella, Mar M.M., entrañable, enamorada y luchadora, de 45 años.
Dos grandes personas sencillas, que sin embargo, comparten una historia de superación: ambos padecen, coexisten y sobrellevan sendos casos de discapacidad.
Era sábado, y mi marido y yo disfrutábamos de la visita de nuestros apreciadísimos amigos, llegados desde fuera de Madrid, ex profeso, con el propósito de reencontrarnos, comer juntos y acudir a una fiesta de disfraces ―nada especial, a primera vista―.
Nada especial, de no ser por la odisea que nos tocó vivir para hacer algo tan sencillo como tomar un autobús para ir de un punto a otro de Madrid.
Como probablemente sabréis, los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid están habilitados para transportar a personas con discapacidad: todos disponen de zonas reservadas, pisos bajos y rampas de acceso para facilitar el acceso de sillas de ruedas y la subida de personas que ―aún sin desplazarse en sillas de ruedas― no pueden subir fácilmente los peldaños de una escalera.
Lo que probablemente no sea de dominio público, y pienso que sí debería conocerse, es que la falta de formación ―en algunos casos técnica y en otros, de valores éticos―, provoca, con demasiada frecuencia, que la persona con discapcidad no pueda viajar y se quede en la calle, contra su voluntad.
En esta ocasión, pretendíamos viajar desde la plaza de la Puerta del Sol hasta la calle Tembleque, lo que implica que para completar cada trayecto es preciso hacer un trasbordo entre las líneas 50 y 25. En detalle: debíamos tomar un autobús de la línea 50, en la calle Carretas, junto a la Puerta del Sol (parada 2494), para ir hasta el Paseo de San Illán - Paseo Ermita del Santo (parada 2498), y una vez allí, bajar del autobús de la línea 50, caminar hasta la cercana parada del mismo nombre (parada 4744), y allí tomar un autobús de la línea 25 (pagando otra vez) para ir hasta el número 103 de la calle Illescas (parada 5180).
Pues bien, en la primera parada, en la calle Carretas, junto a la Puerta del Sol (parada 2494), los primeros dos autobuses se negaron a permitir que subiéramos a bordo: el conductor del primer autobús nos increpó de muy malos modos, y el conductor del segundo, directamente, volvió a cerrar las puertas y partir hacia su nueva parada tan pronto como se le solicitó que abriera la rampa de acceso para discapacitados (citar aquí que en ambos casos, al intentar conversar con ellos, hacían caso ignoraban al candidato a pasajero y en su lugar, ambos conductores se dedicaban a hablar por un sistema de radio).
Pero la cosa fue todavía peor cuando intentamos tomar el segundo autobús, tras hacer el trasbordo, en el Paseo de San Illán - Paseo Ermita del Santo (parada 4744): el primer autobús que apareció, se saltó la parada directamente, a pesar de ir medio-vacío y de haber cuatro personas esperando (una de ellas en silla de ruedas); el segundo autobús que pasó apagó las luces poco antes de pasar a nivel de la parada (éste ni siquiera aminoró la marcha); el tercer autobús que pasó se detuvo, pero el conductor alegó que iba muy lleno y que además transportaba un carrito de niños (no accedió a plegar el carrito ni a recolocar a los pasajeros, a pesar de que eso nos habría permitido viajar, y en lugar de ello, prefirió que permaneciéramos en tierra, al frío y ya de noche); finalmente el cuarto autobús (el séptimo al que habíamos esperado esa tarde-noche), sí se detuvo, accionó la rampa de acceso normalmente y nos permitió viajar (pagando una segunda vez para un único itinerario).
En total habían transcurrido cerca de dos horas, de las que 43 minutos fueron en autobús y el resto esperando en el frío; vimos pasar 7 autobuses, de ellos, sólo 2 nos permitieron ejercer nuestro derecho a viajar, como cualquier otro ciudadano.
En el teléfono de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (al que llamamos para solicitar ayuda) sólo obtuvimos la respuesta de un contestador automático que recordaba los horarios de atención al público, señalando que hasta el lunes nadie podía atendernos.
En el teléfono del Servicio de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid (al que llamamos cuando nos encontrábamos en la parada intermedia, en una zona apartada de casas, con frío, sin luz y con miedo a que ningún autobús accediera a llevarnos) nos dijeron que “no prestaban este tipo de servicios”, “que llamara a un servicio de taxi” (que no nos podemos permitir), y que “llamaramos de nuevo en cuanto el discapacitado o cualquier otra persona acusara síntomas de hipotermia”.
Ante todo eso, debo decir:
- Sentí vergüenza de la pobre imagen que ofreció la ciudad de Madrid ante un
visitante ocasional.
- Es una vergüenza que un número tan alto de conductores eludan prestar
servicio a personas con discapacidad (en nuestro caso: cinco de siete).
- Es un despilfarro acondicionar todos los autobuses para que sean accesibles
a personas con discapacidad, si más tarde no se complementan esas
infraestructuras con la debida formación técnica y cívica al personal de la
Empresa
Municipal de Transportes de Madrid.
- No hay palabras que describan la sensación de impotencia ante la injusticia
que supone el ignorar a una persona con discapacidad. Es innoble, vil, vulgar,
ruin, ignominioso e inhumano. ¿Cómo es posible un trato casi insultante para
una persona que sólo quiere viajar y que no se puede defender? Una auténtica
vergüenza que debería ser punible.
- No puede ser que el servicio de atención telefónica de la Empresa Municipal
de Transportes de Madrid no esté operativo durante todo el tiempo en el que
sus vehículos prestan servicio.
- No es de recibo que en el Servicio de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid, se nieguen a buscar algún tipo de solución para una situación de desamparo en la que dos personas con discapacidad se encontraban aisladas en la intemperie contra su voluntad y expuestas a una climatología muy adversa.
Espero que esto llegue a quien tenga poder y humanidad para cambiar las cosas a mejor.

Jaume d'Urgell
Comunicación y Derechos Humanos
responsable@dudh.es
http://www.dudh.es

Comentarios
Es una vergüenza y os animo a poner una reclamación en la empresa de transportes, que es la responsable desde mi punto de vista.
Increíble lo del 112.
Me parece terrible lo del 112: dos discapacitados, en un descampado (una parada intermedia, en un lugar sin casas ni viandantes), de noche, sin luz, con temperaturas inferiores a 5 grados, durante más de una hora, tras ver pasar varios autobuses que se negaron a subirles, al final llaman a emergencias para pedir ayuda y les dicen que llamen a un taxi. ¿Te parece normal? A mi no.
Madrid es la pena: sanidad, transporte, educación... y un largo etcétera de un gobierno apegado al fascismo, franquismo y dictadura que sufrió nuestro país.
Madrid solo se preocupa del dinero y del dinero.. ah, y también del dinero. Todo lo demás que haga es porque o están obligados o lo hace gente competente, que alguno habrá digo yo, en esa partida de impresentables.
Por cierto, Esperanza Aguirre me da vergüenza, además de todos los madrileños que creen que es la mejor opción. Que por cierto también muchos madrileños (no todos) son los responsables de que estas cosas ocurran, que solo les interesa también lo que les interesa.
Me da pena Madrid y los madrileños orgullosos de su Madrid. Ojalá Madrid un día "quiebre" por decirlo de algún modo.
Hay una institución que se llama Policía Municipal, ante la cual puedes EXIGIR que se persone una patrulla en el lugar y levante un acta para interponer una denuncia.
Quejarse a toro pasado hace parecer que esté mermada la información y exista una segunda versión de los hechos.
Si no se denuncia, no se cambian las cosas. Humanidad y poder no van unidas en este mundo, lo saben hasta los críos de primaria.
Mucha suerte y la próxima, DENUNCIA.
¡Qué vergüenza el comportamiento de la gente del 112! ¿Entonces a quién podemos acudir cuando ocurren estas cosas?
Totalmente de acuerdo con lo que has escrito.
Menuda verguenza, como se ha nombrado anteriormente yo habria denunciado en el acto, habria llamado a la policia o guardia civil, que tambien estan para algo. Otra de las muchas cosas que no me entran en la cabeza es la respuesta del 112... llamenos cuando el paciente tenga hipotermia... que fuerte, porfavor. Mucho animo y esperemos que esto no se vuelva a repetir y si es asi, lo mismo digo, denunciar. un saludo
Yo no te puedo ayudar porque no tengo poder para ello, pero si te debo rogar que lo mismo que escribes aqui, lo eleves al Defensor del Pueblo para que lluevan las collejas en cascada.
En mi opinión y aunque a alguien le pueda parecer forzado, esta conducta está prevista y tipificada en el Código Penal en su art. 173
Artículo 173.
1. El que infligiera a otra persona un trato degradante, menoscabando gravemente su integridad moral, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años.
Así que, además, te vas al juzgado y los denuncias A TODOS.
En función de lo que salga en la investigación, puedes acceder a la justicia gratuita si acreditas ingresos inferiores a 4 veces el IPREM.
El 112, no atiende ese tipo de percances, es más para casos de emergencia. Y casos de emergencia diría que son aquellos en los cuales alguien está en peligro, o situaciones que puedan provocar algún tipo de peligro.
Como comprenderá, que los conductores de un autobús no le dejen usar el servicio, no es una emergencia. Aunque si es un delito, en estos creo que la mejor opción es llamar a la policía local (puesto que se está cometiendo un delito).
Esto no saca que la contestación por parte del personal del 112 fuera inapropiada. De hecho debería haber recalcado que sólo atienden emergencias.
La única responsable de este suceso es la empresa de autobuses, no el 112. Me adhiero a los puntos 1-5 que dices y me solidarizo con los afectados.
El trato lo considero discriminatorio y denunciable, algo que os insto a hacerlo.
Sin embargo recordaos que el 112 es un teléfono de emergencias (os animo a buscar el significado de la palabra) que aquí no se da y en ningún caso los afectados estaban en situación de desamparo, pues tenían o podían obtener recursos por sí mismos para salir de la situación.
Como sugerencia (desde la calma y el calor de casa) podíais haber solicitado presencia de policía local para que atestigüe este hecho, coger un taxi adaptado y, tras denunciar a la empresa de autobuses exigir el desembolso del trayecto en taxi y una compensación.
El 112 no tiene una varita mágica para solucionar todas las incidencias que ocurren y se tiende a marcar ante cualquier situación en la que no sabemos qué hacer. Hay que tener clara la función de este servicio para que no se sature y pueda ofrecer ayuda a las personas que realmente lo necesitan.
Como dice #10 la contestación por parte del 112 se puede considerar inapropiada, pero razonable.
Siento la parrafada :-( y vuestra experiencia.
La respuesta que os dieron en el 112 es vergonzosa.
Desde luego que a veces me da vergüenza vivir en Madrid. Hay cosas imperdonables, como el hecho de que no os bajasen la rampa al solicitarlo o que se salten las paradas.
De lo del 112 ya os han dicho que no está para eso, así que no insistiré, pero te hago dos matizaciones:
1.- El reglamento de los viajeros contempla el carrito de bebé y la silla de ruedas como el mismo caso y sólo puede viajar una por coche. Podríamos discutir largo y tendido sobre la idoenidad de este sistema que dista mucho de ser perfecto, pero es como es, de modo que el conductor que no os dejó subir estaba cumpliendo el reglamento.
2.- En Madrid todos tenemos que pagar cuando se hace trasbordo de autobuses (o un trasbordo intermodal bus/metro/metro ligero. Está montado así y, de nuevo, ojalá fuera de otro modo. Pero es un tema muy distinto. No tiene nada que ver con la accesibilidad del transporte.
Os animo, como ya hace otra persona, a denunciarlo. Quizás puedan averiguar quién conducía en ese momento el bus y qué conductor os negó la entrada aún no habiendo ninguna silla más en el bus.
¡Suerte!
Solo queda desear a esos "sufridos" conductores que se vean por un día en la situación en la que dejaron a estas personas.
no me lo puedo creer, lo del 112, es increible!!, lo del telefono de atencion al cliente de la empresa municipal de transportes,no me extraña, pero lo que realmente duele, si eres una persona con un poco de conciencia, es lo de los conductores de esos autobuses,su falta de humanidad, su falta al deber por clasificar a dos ciudadanos por su discapacidad, no respetando las normas de los derechos a los viajeros, sea la condicion que sea.Y en cuanto a la gestion de TODO en la Comunidad de Madrid, es penosa, como todo lo que hace este gobierno autonomico.Asi es la gestion de gobierno de la "Espe" .Solo espero que denuncieis la situacion, para que quede claro que la Comunidad de Madrid, no es " la SUMA DE TODOS".
No "debería ser punible", querido amigo, lo es. En otra ocasión (no sé si en esta así lo hicísteis) anotad las matriculas de esos impresentables (por no mentar a sus madres, que no tienen culpa) y visiblemente, que os vean hacerlo... adjuntando el número de linea y la hora, los denunciais a la policia municipal y ya vereis si recapacitan o no. No recuerdo ahora el precepto legal aplicable, pero tanto taxis como autobuses (servicio público es algo más que una expresión) tienen obligación de prestar servicio. si adjuntais foto del bus y del impresentable en cuestión mientras se regodea hablando por la emisora con su compañero de encefalograma plano e igual de cenutrio(el movil vale) a la denuncia, mejor que mejor...Ya vereis.
Yo lo hice en Sevilla con un taxista y aún le duele el bolsillo de la indemnización que le tocó pagar por via civil.
INCREIBLE ESTE CASO EN ESTA EUROPA TAN PROGRESISTA, EN MATERIAS DE DISCAPACIDAD,SI ESTE CASO OCURRE EN SUDAMERICA, DONDE VIVO, Y COMO PERSONA CON DISCAPACIDAD, Y PRESIDENTE DE ESTA FUNDACION, SERIA CREIBLE, Y NO TENDRIA DONDE RECLAMAR,MI DERECHO, PERO EN EUROPA SI, Y ESTE CASO, NO PUEDE QUEDAR IMPUNE,PORQUE PARA NOSOTRO NUESTRO PATRON DE PROSPERIDAD, ES LOS LOGROS DE EUROPA EN MATERIA DE DISCAPACITADO, NO PODEMOS BAJAR NINGUN PELDAÑO, DE TODO LO CONSEGUIDO, ESO ES UNA FALTA, A LOS DERECHOS HUMANO, QUE PODRIA ROZAR, HUMANAMENTE,EL DELITO, Y LA OMISION DE AYUDA A LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD, SOLO DESEO, QUE SE DENUNCIE ESTE CASO, QUE NO QUEDE, EN NADA,, QUE DEIS EJEMPLO, PUES VUESTRO EJEMPLO, NOS SERVIRA. PARA QUE OTROS GOBIERNOS TOMEN EJEMPLO, Y NUESTRA LUCHA SEA, MAS LLEVADERA,PARA LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD, DE SUDAMERICA, DEDES VENEZUELA, ADELANTE,SIEMPRE
Supongo que habréis hecho el lunes una reclamación en regla, pasándola por una oficina de Consumo. Además, no os vendría nada mal llamar a un periódico de Madrid para denunciar el caso, o al menos, si no os hacen caso, una Carta al Director.
Impresionante, Jaume. Pero te invito a hacer mucho más, que todos sabemos cuanto se ha escrito ya sobre este problema y lo muy poco que se ha hecho. Fotos, muchas fotos, donde se vean claramente las matrículas de los autobuses, sus horarios, que incluso se identifique a sus conductores.
La presión ciudadana y la vergüenza pueden hacer mucho más que cualquier denuncia. Solo la presión ciudadana puede mover a los personajillos que gestionan empresas públicas como estas.
Mucha suerte.
lo de que llamar al 112 no es buena idea teniendo las politicas que tienen cierta esperanza de privatizar la medicina, por lo de los autobuses, patetico lo que hicieron esos conductores ò_ó
si os fuera posible, denunciar a la compañia
Está bien eso de poner la historia en un blog para que se de a conocer y tal.... pero lo que deberíais hacer es haber puesto una denuncia cuanto antes.
A mi hermano y a mi nos paso algo parecido ese mismo dia pero en el metro. Los dos vamos en silla de ruedas a causa de una enfermedad genética. Tardamos casi 4 horas en llegara casa porque los ascensores de distintas estaciones en las que intentamos hacer intercambio de línea estaban averíados. Finalmente unos operarios se apiadaron de nosotros y nos bajaron por las escaleras mecanicas, con el consiguiente peligro tanto para nosotros como para ellos.Encima ninguna rampa para acceder al vagon de ningun metro funcionaba. Así que cuando vas en silla de ruedas se te quitan las ganas de salir y de todo.
Busco personas con silla de ruedas "como yo" que a menudo se encuentren con el problema de que los autobuses de EMT de Madrid les nieguen el acceso con la excusa de que en la plaza adaptada viaja una persona que lleva un carrito de bebe, maletas de viaje, carritos de la compra, etc...
Trato de buscar mas personas afectadas por este problema (que realicen, hayan realizado o estén dispuestos a realizar hojas de reclamación a la empresa cada vez que esto les ocurra) para entre todos presentar una queja conjunta al Defensor del Pueblo, ya que "es un derecho el acceso al autobús" y legalmente tales motivos no son causa justificada para no dejarnos subir.
EMT y el mismo Consorcio Regional de Transportes ha expuesto a mis escritos de queja; que no le constan mas quejas de otras personas y por tanto no ven en esa actitud de los conductores y del mismo reglamento ningún problema ni inconveniente porque el perjuicio que nos causa "según ellos" es mínimo.
"En cambio muchas veces me ocurre de estar en una parada y que vengan mas de 3 autobuses seguidos con la plaza ocupada por cochecitos de bebe" y los conductores me dicen que "no puedo subir".
Por favor, si hay mas personas con silla de ruedas o familiares interesadas en presentar una queja conjunta de este problema, comunicarse conmigo.
Julia.