Al final la sinopsis vine a ser la esperada: “España va bien”, “este es el gobierno que merecemos”, “es importante sentarnos con la patronal”, “mi visita a FAES no fue para tanto”… que si patatím, que si patatám, “que si la Ley de Dependencia”, que si esto, que si lo otro… y un apenas un detalle, una frase al vuelo: ‘La siniestralidad experimenta una tendencia positiva’.

SEGUNDO ACTO: se desarrolla en la habitación mal iluminada de un tercero izquierda cualquiera, en las cercanías del Puente de Vallecas… tumbada en una cama sin hacer, dormita María —jienense de 47 años, aquejada de depresión, ama de casa y limpiadora en un Hospital concertado—.

María tiene la mirada perdida, le duele la cabeza, no sabe bien qué hora es, está despeinada y todavía lleva puesta la bata de hace dos días. Le convendría una ducha, y además, si saliera a dar un paseo, el aire fresco y el sol de media mañana aliviarían un poco su estado… pero no logra vencer el desánimo.

Desde que Antonio —su marido— murió en enero, no hay nada que atenúe esta sensación de que ya nada merece la pena. Ese nudo en el estómago; el no reír por nada; la incredulidad; el vértigo ante el futuro… El martes le cortaron las llamadas salientes del móvil; la casa está que da pena verla; come mal; duerme por las mañanas; se traga todo lo que echan en la tele —incluidos los anuncios de aparatos para desarrollar las abdominales, y también esos de los préstamos de “3.000 euros, en 24 horas, con solo una llamada, al 23% TAE”—.

Los periódicos dijeron que “la caída del andamio se produjo al desprenderse de una grúa de obra un palé de madera, que impactó sobre la estructura, cedió y causó la caída al vacío de los tres operarios”… la de vueltas que habrá dado a tan estúpida explicación. La de horas que ha tenido para hacerse miles de preguntas —todas obvias— sobre cada detalle, cada descuido, cada ahorro criminal, cada nodo en la cadena de subcontratas, cada cláusula de limitación de responsabilidades para una obra que por supuesto, será inaugurada en plena precampaña.

Desde la cama, María pulsó el “1” en el mando a distancia del televisor —iban a dar las dos del mediodía—, los titulares del telediario ya habían empezado, y entonces, escuchó la voz del líder de la central sindical mayoritaria: ‘La siniestralidad experimenta una tendencia positiva’. Volvemos en 20 segundos. Fundido a negro. Entra la publicidad.