Borbón mandando callar a un legítimo y genuino jefe de Estado electo. ¡Qué atrevido es el fascismo! ¡Qué ridículo espectáculo! ¡Qué vergüenza ajena, como vecino de Madrid! ¿Y éste es el individuo al que debo pagarle casi 10 millones de euros anuales? ¿Por qué? ¿Éste es el sujeto que debe moderar a nuestros máximos representantes electos? ¿Por qué? ¿Un militar en el techo de mi país? ¿Por qué?

¡Fuera el rey! ¡Basta de ignominia! ¡Exigimos elecciones de verdad! ¡Nadie es más que nadie! ¡No existen personas inferiores! ¡Ningún semen debería conferir la jefatura de Estado! ¡No es serio! ¡No es ético! Un cargo público no-electo, no es un verdadero cargo público, es otra cosa. Ni por casualidad, ni por amenaza, ni por inercia, ni por tradición, ni por religión, ni por las armas, ni por interés... ¡Lo arbitrario no puede ser justo! ¡Exigimos todo el poder para el Pueblo!

¡Salud y República!