Este es nuestro cometido, más allá del corsé impuesto por los usos y costumbres de la política de gestos plausibles… este es nuestro cometido: aprender para educar, conocer para difundir, señalar para mejorar, denunciar para corregir y cuando corresponda: reconocer para progresar.

Mas he aquí que esta labor, cuando se hace bien, acostumbra a resultar ingrata, por eso me preocupa el hecho de recibir un galardón. Me preocupa, porque me sé con menos méritos que los que honran al resto de las personas que hoy reciben este galardón.

Singularmente: me sé con menos méritos que la ciudadana Carla Antonelli, quien ha hecho de su vida un ejemplo, y de su ejemplo, Leyes Justas, para cambiar la Historia y dignificar a toda la ciudadanía, sin distinción. Por motivos de fuerza mayor, Carla no ha podido acompañarnos físicamente hoy, pero su pensamiento y su afecto sí están en esta sala, donde se la aprecia, respeta y respalda.

Decía, que la tarea de la defensa de los Derechos Humanos no es empresa fácil, pues el progreso de la sociedad, a menudo va unido a la desaparición de los privilegios injustos… y hemos de recordar que los opresores jamás han cejado pacíficamente en su actitud.

No es tan fácil, por eso tiene valor, por eso, llegado este momento, me gustaría señalar —más bien destacar— la trayectoria de una de las personas que más han inspirado nuestros actos (los de Carla Antonelli y los míos propios).

Me refiero a alguien de quien los libros dirán: que no le tembló el pulso al apostar por la Igualdad, incluso en condiciones económicas adversas: me refiero al ciudadano presidente del Gobierno de España, que nos ha brindado dos legislaturas para el ejemplo: impulsando la paz, la seguridad, la educación, el laicismo, la memoria histórica y la responsabilidad, incluso para adoptar medidas impopulares, pero imprescindibles. Todo ello, sin alcanzar la Utopía, pero sabiendo que la Historia sigue.

La Historia no ha terminado, la vida sigue… todavía queda mucha piedra por pulir; muchas luces por encender; mucha razón por criticar… por eso son tan necesarios este tipo de eventos: para ayudarnos a recordar que lo mejor de nuestra Historia, está por escribir.

Muchas gracias.


Jaume d'Urgell
jaume@durgell.com
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