
Compañeras,
compañeros,
Hace unos seis años, con la llegada del Partido Socialista Obrero Español al Gobierno de España, nuestro país emprendió una serie de transformaciones revolucionarias, de cambios tan profundos, que algunas personas todavía no terminan de hacerse una idea de hasta qué punto nuestra sociedad es hoy mejor, mas libre, ecuánime y segura. El compañero José Luis Rodríguez Zapatero, con su determinación y valentía, cumplió con creces su promesa de hacer una España mejor.
En efecto, la aprobación de textos legales como el que suprimió la discriminación por orientación sexual para el acceso al derecho al matrimonio; o la ley que permitió que el Estado tomara respetuosa nota de la verdadera identidad de género de cualquier miembro de la ciudadanía; las sucesivas disposiciones ejecutivas y textos de condena de la homofobia, la transfobia y demás formas de odio; y en general, el decidido impulso a las Políticas de Igualdad, han hecho de España, en palabras del propio Zapatero: “Un país más decente”... nos han convertido en una referencia mundial, algo de lo que sentirnos orgullosas y orgullosos... ¡En todas partes y para siempre!
En línea con todo eso, nuestro papel protagonista no se reduce a un elemento abstracto... de las alturas, porque todas nosotras y nosotros, la militancia del Partido Socialista Obrero Español; las bases del Partido Socialista de Madrid... esas bases, somos los cimientos sobre los que descansan esas alturas.
