Van de izquierdistas, pero incluso el Partido Popular queda a su izquierda; dicen odiar la crispación y no paran de crear polémica artificial; se supone que detestan los nacionalismos y la idea de las dos Españas, pero su discurso es claramente del lado Nacional… y ahora se presentan a las Elecciones Generales. ¡Estamos de enhorabuena! ¡La derecha se fracciona!
Se hacen llamar “Ciudadanos - Partido por la Ciudadanía”, y entre otras cosas, abogan por la recuperación del consenso del año 1978, en referencia a la Carta Otorgada que, paradójicamente, niega el status de ciudadanía a los Seres Humanos que habitamos estas tierras e incurre en flagrantes contradicciones, inherentes al hecho de pretender instaurar un Estado de Derecho, partiendo de un sistema medieval y arbitrario.
El partido de Boadella y compañía, se ha caracterizado desde un primer momento por el más rancio y vulgar oportunismo frentista, al crear conflictos artificiales en materias donde no los hay en absoluto —recordemos su obstinación por atacar el idioma natural de Catalunya—.
