Es innegable: la República está en el aire. La Fraternidad es el árbol del que se obtiene la paz, la solidaridad, la amistad y el reparto equitativo de la riqueza. La Fraternidad convierte a los ciudadanos en amigos y a los amigos en hermanos.
Al ser preguntada, Doña Emilia se refirió al «destierro voluntario» como el pasar «una temporada entre los hermanos musulmanes». Valiente afirmación para un miembro de la ’nobleza’. He aquí la defensa de un valor genuinamente republicano: el de la Fraternidad. Fraternidad, entendida como un vínculo cuasi familiar, que incluiría a todos los individuos de la Humanidad.
La Fraternidad es el árbol del que se obtiene la paz, la solidaridad, la amistad y el reparto equitativo de la riqueza. La Fraternidad convierte a los ciudadanos en amigos y a los amigos en hermanos. Fraternidad es el principio generador de la unión que nos permite restablecer la Justicia cada vez que el interés general se ve atacado por el particular, a consecuencia de la codicia de los defensores de lo arbitrario.
