
La
manifestación del Orgullo, celebrada el pasado día 3 de julio de 2010, en
Madrid, estuvo dedicada oficialmente a defender los derechos de las personas
transexuales, sentimiento que
comparto.
No obstante, otras reivindicaciones dispusieron también de su espacio, como la denuncia de las sentencias de muerte contra homosexuales dictadas en Irán el último año.
Por Mahmoud Asgari (en persa: محمود عسگري), por Ayaz Marhoni (en persa: عياض مرهوني), por Nemat Safavi (en persa: نعمت صفوی) y por cientos de mujeres y hombres cuyos nombres jamás conoceremos. Por ellas y ellos, este año —con ayuda de Eliseo Ocaña y Woodi Forlano—, acudí a la manifestación del Orgullo con un “body painting” de la bandera de Irán, acompañada de un cartel y una soga al cuello.
Que nadie se confunda: no es contra el Islam y mucho menos contra Irán. Es simple y llanamente: contra el odio, por el derecho a existir y la libertad de amar y ser amado (o amada).
Actualmente, en 2010, todavía existen 76 países que consideran que la homosexualidad es un crimen, y en algunos, como: Irán, Mauritania, Arabia Saudí, Sudán, Emiratos Árabes Unidos, Yemen y en algunas zonas de Nigeria y Somalia se castiga con la pena de muerte.
Un año más,
hoy, sábado 17 de abril de 2010, miles de mujeres y hombres saldremos a la
calle, en paz, para reivindicar la necesidad de cambiar la estructura
institucional de este pueblo de familias, que es nuestro querido
país.
Una vez más, la tortura vuelve
a ser el indeseable protagonista de una actualidad que se ceba con los más
débiles. Crímenes de lesa Humanidad cometidos al amparo de nuestra arrogancia,
pesadilla inconcebible que continúa presente entre las páginas de un periódico
que jamás verá la luz. El miedo, el instrumento preferido para imponer cosas
imposibles de votar.
Texto
de la conferencia pronunciada en el Centro de Creación Contemporánea “Espacio
Tangente”, de la ciudad de Burgos, el día 20 de marzo de 2010, en el transcurso
de un acto público organizado por la Asociación Claudio de Burgos, en el que
también intervino Víctor Villar.
Quienes dedicamos buena
parte de nuestra actividad política a defender el principio de que todas las
personas nacen libres e iguales, en dignidad y derechos, tenemos hoy un
importante éxito que celebrar:
A la vista de los profundos
desequilibrios y las graves injusticias que rodean el día a día de la
actualidad informativa, hace ya algún tiempo, adopté la decisión de emprender
una campaña de difusión a través de Internet, destinada a dar a conocer los
preceptos, ideas y valores recogidos en el texto de la Declaración Universal de
los Derechos Humanos.
José Pérez Ocaña fue un pintor naïf y
activista LGBT del estado español, andaluz afincado en Barcelona, nacido el 24
de marzo de 1947 y fallecido el 18 de septiembre de 1983.
Pienso que la persona que
ocupe la Jefatura de Estado de nuestro país, debería contar con la voluntad del
pueblo, expresada mediante elecciones auténticas y periódicas, dentro del marco
de un régimen constitucional que ampare las libertades públicas, basado en la
igualdad ante la ley; un Estado democrático y de Derecho, en el que todos los
cargos públicos sean electos en un sistema de multi-partidismo
libre.