
Hoy,
sábado, 6 de marzo de 2010, algo más de siete décadas después de concluir la
Guerra contra la Población Civil Española, al Ateneo de
Madrid le cabe el triste pero gran honor de abrir sus puertas para
recibiros con respeto y humildad, y llevar a cabo un acto de decencia
cívica.
No obstante, el rigor institucional y aún, la trascendencia histórica de lo que aquí hemos venido a conmemorar, no está reñido con el respeto a la verdad, por eso, además de daros la más fraterna bienvenida, me gustaría aprovechar la ocasión, para decir algunas cosas del modo más claro posible:
En primer lugar, expresar la más firme condena ante el atentado terrorista masivo que supuso el asesinato de decenas de miles de mujeres y hombres desarmados.
En segundo lugar, denunciar el genocidio desencadenado por el golpe de Estado del 17 de julio de 1936.
Además, señalar el deshonor criminal de la cúpula golpista, capaz de cometer el supremo acto de traición, al levantarse en armas contra la ciudadanía de su propia patria.
Asimismo, dejar patente la conculcación sistemática de los Derechos Humanos, Civiles y Políticos de las personas represaliadas por el dictadura militar encabezada por Franco. De las primeras víctimas entonces, y de sus familiares hasta hoy, pues, contrariamente a la voluntad de los criminales: ni el Derecho, ni el dolor, se extinguen con la aniquilación física del adversario. Aquí estamos, existimos y merecemos respeto.
Quienes dedicamos buena
parte de nuestra actividad política a defender el principio de que todas las
personas nacen libres e iguales, en dignidad y derechos, tenemos hoy un
importante éxito que celebrar:
A la vista de los profundos
desequilibrios y las graves injusticias que rodean el día a día de la
actualidad informativa, hace ya algún tiempo, adopté la decisión de emprender
una campaña de difusión a través de Internet, destinada a dar a conocer los
preceptos, ideas y valores recogidos en el texto de la Declaración Universal de
los Derechos Humanos.
José Pérez Ocaña fue un pintor naïf y
activista LGBT del estado español, andaluz afincado en Barcelona, nacido el 24
de marzo de 1947 y fallecido el 18 de septiembre de 1983.
Pienso que la persona que
ocupe la Jefatura de Estado de nuestro país, debería contar con la voluntad del
pueblo, expresada mediante elecciones auténticas y periódicas, dentro del marco
de un régimen constitucional que ampare las libertades públicas, basado en la
igualdad ante la ley; un Estado democrático y de Derecho, en el que todos los
cargos públicos sean electos en un sistema de multi-partidismo
libre.
El
Instituto Campos abiertos tiene como finalidad básica, promover las
investigaciones en ciencias políticas y nuestro trabajo está centrado en los
temas de euro-mediterranía y también, básicamente, como dice nuestro nombre,
somos una institución que trabaja por la apertura, por el diálogo, por el
entendimiento de los distintos factores dentro de la
sociedad.
(n.
Barcelona, el 12 de octubre de 1973) soy un político español que propugna el
restablecimiento de la República como forma de gobierno. Informático, casado y
sin hijos. Milito del PSOE, vivo en Madrid y me defino como agnóstico
racionalista. Me interesan: la búsqueda del Bien Común, las Culturas, los
Derechos Humanos, la Razón Crítica y la comunicación.·.



