El 28 de junio se
conmemoran en todo el mundo las revueltas de Stonewall en el Greenwich Village
de Nueva York en 1969, acontecimiento que supuso el nacimiento del movimiento
de liberación gay, lésbico, transexual y bisexual (lgtb), y que se celebra en
todo el mundo como el Día del Orgullo LGTB.
Una conmemoración nacida de la rebelión de un grupo de ciudadanos y ciudadanas que se mantuvieron firmes en contra de una discriminación brutal y el hostigamiento constante por parte de la policía, desafiando leyes injustas y prejuicios destructivos. Hoy, aún podemos decir que nuestro país se encuentra a la cabeza de los países que reconocen los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (lgtb), y, en este proceso, las mujeres y hombres socialistas hemos sido pieza clave para su impulso y desarrollo, especialmente con nuestros Gobiernos, y que se plasma en la celebración este año del 15 aniversario de la creación del grupo federal de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales del PSOE.
A pesar de estos importantes avances, aún quedan cosas por conseguir y realidades que cambiar, pero la defensa de los derechos conquistados es una de nuestras prioridades, ante un gobierno del PP que ha demostrado en estos meses, que es un gobierno antisocial, que no cree en la igualdad, y desarrolla una hoja de ruta ultraconservadora en cuanto a derechos sociales y civiles se refiere, y que supone un grave peligro para las libertades públicas alcanzadas en nuestro país.
No podemos dejar de recordar en este día que el Partido Popular mantiene aún su vergonzoso recurso de inconstitucionalidad contra la Ley que posibilitó el derecho al matrimonio para las parejas del mismo sexo, un recurso contra la igualdad y la felicidad de millones de personas que viven en nuestro país. En tanto se mantenga dicho recurso, ninguna propuesta política en favor de la igualdad por parte del Gobierno del PP será creíble, por lo que hacemos, de nuevo, un llamamiento a sus dirigentes para que retiren dicho recurso y reconozcan el derecho de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales a disfrutar de sus derechos civiles, y el derecho a igual trato y consideración que el resto de la ciudadanía. El mantenimiento de este recurso genera inquietud e indignación por parte de quienes viven diariamente con una espada de Damocles sobre sus derechos civiles, situación que se extiende a sus hijos e hijas, familiares y personas allegadas.
