Detengan la ejecución de gays en Irán

Jaume d'UrgellLa manifestación del Orgullo, celebrada el pasado día 3 de julio de 2010, en Madrid, estuvo dedicada oficialmente a defender los derechos de las personas transexuales, sentimiento que comparto.

No obstante, otras reivindicaciones dispusieron también de su espacio, como la denuncia de las sentencias de muerte contra homosexuales dictadas en Irán el último año.

Por Mahmoud Asgari (en persa: محمود عسگري), por Ayaz Marhoni (en persa: عياض مرهوني), por Nemat Safavi (en persa: نعمت صفوی) y por cientos de mujeres y hombres cuyos nombres jamás conoceremos. Por ellas y ellos, este año —con ayuda de Eliseo Ocaña y Woodi Forlano—, acudí a la manifestación del Orgullo con un “body painting” de la bandera de Irán, acompañada de un cartel y una soga al cuello.

Que nadie se confunda: no es contra el Islam y mucho menos contra Irán. Es simple y llanamente: contra el odio, por el derecho a existir y la libertad de amar y ser amado (o amada).

Actualmente, en 2010, todavía existen 76 países que consideran que la homosexualidad es un crimen, y en algunos, como: Irán, Mauritania, Arabia Saudí, Sudán, Emiratos Árabes Unidos, Yemen y en algunas zonas de Nigeria y Somalia se castiga con la pena de muerte.