
Mañana
comienza el 38 Congreso del Partido Socialista Obrero Español y hoy nos
acompaña en La Cámara Jaume d'Urgell, socialista con una amplia y conocida
actividad política, es un firme defensor de los Derechos Humanos y busca de
forma activa la promulgación de la República. Hablamos con él del Congreso
Federal del PSOE, de las funciones de este partido en la oposición, del
Concordato con el Vaticano, de los derechos recortados en España, de cultura y
de la tregua de ETA.
Fuente original: Diario LA CÁMARA.
“Las líneas rojas están muy claras: velar por la defensa de las garantías constitucionales y de la letra y el espíritu de la Declaración Universal de los Derechos Humanos como pilares de la convivencia de nuestra sociedad”.
¿Cuál cree que debe ser la prioridad ahora de los políticos?
Como refleja nuestro texto constitucional, los partidos políticos no solo están para gestionar las instituciones del Estado en función de la representación electoral de la voluntad de la ciudadanía, sino que su función es también la de ayudar a crear la opinión pública. No es posible desear lo que no se conoce, y especialmente en este momento y —en este lugar— es preciso hacer mucha pedagogía democrática. Nuestra prioridad ahora es escuchar con respeto y aprender y enseñar con humildad, para recuperar espacios de decisión pública que se nos han ido restando, ya no por las armas, sino a través de decisiones macroeconómicas que por momentos parecen insuperables, pero que nunca pueden estar por encima de la capacidad decisoria de la soberanía nacional —que reside en el pueblo— y el interés público.
¿Qué papel debe tener el PSOE desde la oposición?
En esta nueva etapa, el PSOE debe asumir su función de oposición: debemos fiscalizar la acción del Ejecutivo, impedir excesos y asegurar el normal funcionamiento de las instituciones públicas. Esta responsabilidad, que ya de por sí es muy importante y que no solo compete al principal partido de la oposición, cobra un valor especial cuando el grupo parlamentario que apoya al gobierno desde el legislativo dispone de una mayoría absoluta que le permite afrontar la legislatura con una relativa comodidad y autonomía —como es el caso—. Será preciso llevar a cabo una oposición leal al país y constructiva en cuanto a propuestas políticas, pero férrea y exhaustiva en lo tocante al control del Ejecutivo. Haremos la oposición que España necesita y que el Partido Popular no supo o no quiso hacer.

