
La
monarquía es un vestigio teocrático feudal, opuesto a la ética pública y
contrario a la democracia; es una violación de los Derechos Humanos que
conculca el principio de igualdad ante la Ley y el necesario carácter electo de
todos los cargos públicos.
La imagen de un monarca inaugurando una sesión del poder Legislativo, presidiendo una reunión del poder Ejecutivo o abriendo el curso anual del poder Judicial; sus constantes e ilegítimas injerencias en la política exterior del Estado; la presencia de su firma en las Leyes; las tomas de posesión ante su persona; el hecho de que mantenga el mando supremo de las Fuerzas Armadas; o el bloqueo de vías públicas para la celebración de eventos familiares, constituyen irregularidades antidemocráticas que —en pleno 2011—, socavan la imagen de un Estado constitucional, democrático y de derecho.
La monarquía es: usurpación, malversación y delito electoral continuado. Admitir la existencia de que algunas personas puedan ser “Nobles”, supone conceder carácter oficial a una falsedad extemporánea, concebida para convertir a la ciudadanía en vasallaje. El monarca es un militar no-electo, penalmente irresponsable, fiscalmente opaco, vitalicio, inamovible y hereditario.
Los privilegios y prebendas vinculadas a la monarquía propician la existencia de entramados presuntamente ilícitos como los que rodean al “Instituto Nóos”, que se encontrarían en el origen del inexplicable incremento patrimonial de la familia del ciudadano Juan Carlos Borbón, así como de la diversificación de sus inversiones en bancos e instrumentos financieros que operan en el exterior.
Un año más,
hoy, sábado 17 de abril de 2010, miles de mujeres y hombres saldremos a la
calle, en paz, para reivindicar la necesidad de cambiar la estructura
institucional de este pueblo de familias, que es nuestro querido
país.
Pienso que la persona que
ocupe la Jefatura de Estado de nuestro país, debería contar con la voluntad del
pueblo, expresada mediante elecciones auténticas y periódicas, dentro del marco
de un régimen constitucional que ampare las libertades públicas, basado en la
igualdad ante la ley; un Estado democrático y de Derecho, en el que todos los
cargos públicos sean electos en un sistema de multi-partidismo
libre.
(n.
Barcelona, el 12 de octubre de 1973) soy un político español que propugna el
restablecimiento de la República como forma de gobierno. Informático, casado y
sin hijos. Milito del PSOE, vivo en Madrid y me defino como agnóstico
racionalista. Me interesan: la búsqueda del Bien Común, las Culturas, los
Derechos Humanos, la Razón Crítica y la comunicación.·.