Pienso que la persona que
ocupe la Jefatura de Estado de nuestro país, debería contar con la voluntad del
pueblo, expresada mediante elecciones auténticas y periódicas, dentro del marco
de un régimen constitucional que ampare las libertades públicas, basado en la
igualdad ante la ley; un Estado democrático y de Derecho, en el que todos los
cargos públicos sean electos en un sistema de multi-partidismo
libre.
La persona que ocupe la jefatura del Estado debería ser elegida o elegido por sufragio universal e igual y por voto secreto. Creo que debería tratarse de una persona honorable, sobre la que hubiera plena transparencia y libertad de prensa, debería ser revocable y estar sometida al imperio de la Ley, incluyendo la sujección a responsabilidad penal, con un escrupuloso respeto a los Derechos Humanos, un ansia infinita de paz, el amor al bien y el mejoramiento social de los humildes.
En cuanto a qué hacer con la familia Borbón, soy partidario de elevarles a la dignidad de ciudadanos de pleno derecho, y no eso que ahora mismo son. En serio: las y los republicanos trabajamos día a día para lograr que nadie sea menos que nadie, y eso implica que ningún ciudadano es más que los demás, por el mero hecho de su apellido. Borbón no es más que Ramírez, ni menos que López.
En el día de hoy, en este
lugar que Unamuno describiera como “el templo de la Razón Crítica”, en pleno
corazón de Madrid, rendimos público homenaje a la memoria de un cargo electo…
hoy recordamos al exiliado que fue objeto de secuestro por parte los soldados
de Hitler, que se encontraban haciendo en Francia lo mismo que los de Franco
hacían en su propio país; recordamos hoy, a quien fue deportado al margen de
toda Ley, y entregado entre Hendaya e Irún, de terroristas uniformados a
terroristas uniformados, para conducirle a Barcelona y someterle a un simulacro
jurídico, seguido de un asesinato.
(n.
Barcelona, el 12 de octubre de 1973) soy un político español que propugna el
restablecimiento de la República como forma de gobierno. Informático, casado y
sin hijos. Milito del PSOE, vivo en Madrid y me defino como agnóstico
racionalista. Me interesan: la búsqueda del Bien Común, las Culturas, los
Derechos Humanos, la Razón Crítica y la comunicación.·.



