Quieren querellarse contra los
portadores de las armas que aparecían en la FOTOGRAFÍA FALSA que acompañaba a
una 'noticia' en el periódico EL
MUNDO, en la que se decía que los asistentes a las convocatorias en
recuerdo de Carlos éramos «una panda de violentos radicales de extrema
izquierda».
Hoy se han conocido los términos de la querella que pretende impulsar la Confederación Española de la Policía (CEP) contra los manifestantes que presuntamente habrían llevado armas a la concentración del pasado 17 de noviembre. Una concentración, recordémoslo: de luto, de pésame y tensión contenida; de reconocimiento al adolescente que fue asesinado por un militar que acudía a una manifestación racista convocada por el partido de ultraderecha Democracia Nacional. Una concentración que, a pesar del dolor, se desarrolló sin incidentes.
Las fotografías (publicadas por el rotativo EL MUNDO) del arsenal supuestamente incautado a esos 60 «radicales de izquierdas» en los controles policiales de la Puerta del Sol, el pasado 17 de noviembre son falsas, es decir, no se corresponden con los efectos decomisados por los agentes de la Unidad de Intervención Policial. Son, por así decirlo: una fabulación periodística... como cuando se echa mano de imágenes de archivo porque no hay texto para completar el espacio asignado en la maqueta.
Aquel día, como mucho, se incautó de algún pequeño llavero que, para asombro de quien lo portara, fue considerado un arma por parte de los agentes de la autoridad. Pero por favor, un poco de equilibrio: hablamos de cortauñas, nada que ver con los embustes difundidos, que hablaban de la presencia de «bates de béisbol, espadas orientales» y cosas parecidas. ¿Alguien ha visto alguna vez un bate de béisbol en la Puerta del Sol? ¿Alguien se imagina que el asistente a una concentración de luto pueda llevar una espada oriental? ¡Por favor! En este caso, como en el del 11M o la piscina ilegal propiedad de su director, el rotativo EL MUNDO se colma de ignominia y ridículo.
